Steve Gold
Periodista británico que, junto a Robert Schifreen, leyó el buzón Prestel del príncipe Felipe y, de paso, provocó una ley nueva.
En 1984 Gold y Robert Schifreen entraron en Prestel, el servicio de videotex de British Telecom, con una cuenta de pruebas cuya contraseña era 1234. Llegaron hasta el buzón privado del duque de Edimburgo, lo que hizo imposible echar tierra sobre el asunto. Ambos fueron detenidos en 1985 y condenados en 1986 en virtud de una ley de falsificación de 1981.
El tribunal de apelación anuló la condena y la Cámara de los Lores confirmó la absolución en 1988: teclear la contraseña de otro no era, sin más, falsificación. El vacío era tan evidente que el Parlamento aprobó la Computer Misuse Act en 1990. Gold siguió tres décadas como periodista de informática y seguridad, y murió en 2015.