Activación de producto
Control de licencias en el que el programa debe ser aprobado por el servidor del fabricante y quedar ligado a una máquina concreta antes de funcionar del todo.
Una clave de licencia por sí sola solo demostraba que alguien había visto una clave. La activación añade un segundo paso: el programa calcula un ID de instalación a partir del hardware, lo envía al fabricante y recibe un código que solo vale para esa máquina. Windows XP popularizó el modelo en 2001, con 30 días de margen y un número de teléfono para quien no tuviera internet. Si cambias demasiados componentes, toca activar de nuevo. Las empresas solían esquivarlo con licencias por volumen.
El inconveniente aparece cuando el servidor se apaga. Cuando Adobe cerró la activación de Creative Suite 2 hacia el cambio de año 2012–2013, las copias compradas legalmente dejaron de poder instalarse y la empresa acabó publicando números de serie sin activación. A los piratas, con sus keygens, no les afectó en absoluto.