Throttling por límite de potencia
Cuando una CPU o GPU reduce su frecuencia porque alcanza su límite de potencia configurado (presupuesto de vatios), no porque se caliente demasiado. Se diferencia del throttling térmico: aquí el cuello de botella es el presupuesto eléctrico, no la temperatura.
Mecánica: el chip puede consumir como máximo X vatios (PL1/TDP/PPT); cuando la carga exige más, se baja la frecuencia para mantenerse dentro del presupuesto, aunque la temperatura sea baja. Frecuente en portátiles (límites de potencia estrechos por batería y refrigeración) y en sistemas donde la placa base o la BIOS fijó límites conservadores. Diagnóstico: el rendimiento se estanca mientras la temperatura es razonable → hay que mirar el límite de potencia, no el disipador. Subir el límite (si la refrigeración lo permite) da entonces más rendimiento; bajarlo doma el calor y el ruido. Se confunde a menudo con el throttling térmico, pero el remedio es distinto (ajustar el presupuesto de vatios frente a mejorar la refrigeración). Relacionado con PL1/PL2 y thermal throttling.