Criptografía poscuántica
Algoritmos de cifrado que resisten a los futuros ordenadores cuánticos: RSA y las curvas elípticas no lo hacen.
El NIST estandarizó los primeros en 2024: Kyber para el intercambio de claves y Dilithium para las firmas. La urgencia viene de la estrategia «cosechar ahora, descifrar después»: un atacante puede guardar hoy el tráfico cifrado y esperar tranquilamente a tener con qué abrirlo. Cloudflare y Google ya lo despliegan en TLS, lo que convierte al poscuántico en algo que la mayoría usa sin enterarse.