Terminal de pago
El aparato de la caja, el datáfono, que lee la tarjeta, recoge el PIN y envía una solicitud de autorización cifrada al adquirente.
Un puñado de fabricantes domina el mercado: Verifone, fundada en Hawái en 1981, la francesa Ingenico, de 1980, y la china PAX. Un terminal moderno lleva lector de chip, antena NFC y casi siempre un lector de banda magnética que se conserva por si acaso. Las últimas generaciones funcionan con Android, de modo que el comercio puede instalar apps de caja y fidelización en el mismo aparato.
Lo caro es lo que no se ve. La carcasa detecta manipulaciones y borra las claves si alguien la abre. Las claves de cifrado se cargan en un entorno seguro, a menudo con DUKPT para que cada operación tenga su propia clave, y el modelo debe estar certificado según PCI PTS. Con P2PE los datos de la tarjeta salen cifrados del terminal y el sistema de caja nunca los ve. SoftPOS amenaza a toda la categoría convirtiendo un móvil cualquiera en terminal.