NAT
El truco que permite que decenas de dispositivos compartan una sola dirección IP pública.
El router reescribe la dirección de origen de cada paquete saliente por la suya propia y anota en una tabla qué puerto corresponde a qué máquina interna. Cuando llega la respuesta, consulta la tabla y la reenvía a quien corresponde. Nació como parche temporal ante el agotamiento de direcciones IPv4 y lleva treinta años siendo permanente.
El efecto secundario es que las conexiones entrantes no tienen a dónde ir salvo que se abra un puerto explícitamente, lo que en la práctica funciona como un cortafuegos rudimentario. También complica cualquier comunicación directa entre pares, desde videollamadas hasta juegos.