Enmascaramiento
Dividir cada valor intermedio secreto en partes aleatorias, de modo que una medición de potencia de un paso no revele nada útil.
En el enmascaramiento, cada valor secreto se divide en dos o más partes, y cada una parece aleatoria por sí sola. El cifrado opera sobre las partes y solo las recombina al final, así que una medición de potencia de cualquier paso aislado solo ve ruido. La técnica se popularizó a finales de los años noventa como contramedida contra el análisis diferencial de potencia y hoy es habitual en tarjetas inteligentes y criptografía hardware.
El enmascaramiento no es gratis. Cada operación enmascarada cuesta rendimiento y lógica adicional, y los pasos no lineales, como la S-box, son la parte difícil. Una implementación enmascarada que recombine sus partes en el lugar equivocado filtra tanto como una sin máscara, por eso se hace con cuidado y se revisa a fondo en vez de activarse sin más.