Kenn White
Investigador de seguridad que en 2013 lanzó una auditoría de TrueCrypt financiada colectivamente y vio cómo sus desarrolladores abandonaban el proyecto a mitad de camino.
Tras las revelaciones de Snowden, mucha gente se preguntó si TrueCrypt, el popular programa de cifrado de discos escrito por desarrolladores anónimos, era de fiar. White y Matthew Green fundaron el Open Crypto Audit Project, recaudaron fondos y encargaron a iSEC Partners revisar el código en 2014. La primera fase no encontró puertas traseras.
En mayo de 2014 los desarrolladores de TrueCrypt cerraron el proyecto de golpe y recomendaron a los usuarios pasarse a BitLocker, un consejo que pocos investigadores de seguridad habrían previsto. La auditoría siguió de todos modos, y la segunda fase, en 2015, halló algunos fallos pero nada deliberado. La bifurcación VeraCrypt heredó a los usuarios.