Ira Winkler
Exanalista de la NSA que ha hecho carrera demostrando lo fácil que es que las empresas se engañen a sí mismas.
Tras dejar la NSA, Winkler empezó a hacer pruebas de intrusión en las que la herramienta principal no era el código, sino el teléfono y una historia verosímil. Con ingeniería social se colaba en empresas y salía con información sensible en cuestión de días, y luego lo contaba por escrito. Corporate Espionage (1997) y Spies Among Us (2005) describen cómo funciona de verdad el espionaje industrial: rara vez con herramientas sofisticadas, casi siempre con alguien que pregunta con amabilidad.
Más adelante se ha centrado en la concienciación en seguridad, defendiendo que el error del usuario debe tratarse como un fallo del sistema que hay que eliminar por diseño, no como culpa de un «usuario tonto». Un mensaje muy oportuno en la era del phishing.