Imploder
Uno de los primeros empaquetadores de ejecutables del Amiga: comprimía programas para que se descomprimieran solos al arrancar.
La herramienta tomaba un programa de Amiga ya terminado y lo envolvía en un pequeño descompresor, de modo que el fichero quedaba más pequeño en el disquete pero se descomprimía solo directamente en memoria al ejecutarse. En una máquina donde todo se distribuía en disquetes de 880 KB, cada kilobyte ahorrado valía la molestia.
Competía con PowerPacker y ByteKiller por el mismo cometido, y la frontera con la demoscene era fina: la misma técnica encogía tanto utilidades como intros. Los crunchers posteriores dieron mejores tasas, pero el Imploder pertenece al momento en que los ficheros autoextraíbles pasaron a ser la norma y no la excepción en el Amiga.