Límite de piso (floor limit)
El importe por debajo del cual una compra con tarjeta puede aprobarse sin consultar al emisor.
El concepto es anterior a los terminales. Cuando la tarjeta pasaba por una máquina de impresión mecánica, el comercio podía aceptar por su cuenta y riesgo cualquier compra por debajo del límite, y debía llamar a un centro de autorizaciones para las mayores. La protección contra tarjetas robadas era un boletín impreso con números bloqueados, que llegaba por correo cada cierto tiempo y ya estaba desactualizado al abrirlo.
En EMV el límite sobrevive dentro de la gestión de riesgo del terminal. Una compra por debajo puede aprobarla el chip sin conexión, con la autenticación offline de datos como garantía de que la tarjeta es auténtica. Por encima, o cuando el chip lo exige, el terminal se conecta. En la mayoría de las tiendas el límite es hoy cero, porque la conexión siempre está ahí. Sigue importando en los aviones y en los tornos del transporte público, donde esperar una respuesta sale más caro que algún billete perdido.