Pedal de efectos
Una cajita en el suelo con un conmutador de pie, una entrada y una salida: el formato en el que viven los efectos de guitarra desde los años sesenta.
El guitarrista tiene las manos ocupadas, así que el efecto se activa con el pie. El Maestro Fuzz-Tone de 1962 fue el primer éxito comercial, y el resto de la década trajo wah, fuzz y vibrato en el mismo formato. La serie compacta de Boss, de 1977, fijó el tamaño, los 9 voltios con el negativo en el centro y una superficie amplia que aguanta pisotones a oscuras.
Los pedales se encadenan en serie sobre una pedalera, y el orden importa: un wah antes del fuzz suena distinto que después, y el delay va casi siempre al final para que los ecos no se distorsionen. La economía de la afición es conocida. El impulso de comprar uno más tiene nombre: GAS, gear acquisition syndrome.