Máquina de Coca-Cola de CMU
Una máquina de refrescos de Carnegie Mellon a la que, desde 1982, se podía preguntar por la red si tenía botellas frías; suele considerarse el primer aparato conectado a internet.
La máquina del departamento de informática estaba lejos de la mayoría de los despachos y se reponía con botellas calientes, que tardaban un par de horas en enfriarse. Ir hasta allí para encontrar una Coca-Cola tibia, o ninguna, resultaba lo bastante molesto como para que unos cuantos estudiantes y empleados instalaran microinterruptores en cada columna, leídos por el ordenador del departamento.
A partir de entonces cualquiera en ARPANET podía ejecutar finger coke@cmua y ver cuántas botellas había en cada columna y cuánto tiempo llevaban allí. Absolutamente seria en la ejecución y absolutamente frívola en el propósito, que es más o menos la sensación que daría el internet de las cosas décadas después.