Clifford Stoll
El astrónomo que en 1986 tiró del hilo de un descuadre de 75 centavos en el Lawrence Berkeley Laboratory y acabó encontrando a un intruso que vendía secretos al KGB.
Encargado de averiguar por qué dos sistemas de facturación no coincidían, Stoll encontró a un usuario desconocido que usaba las máquinas del laboratorio como trampolín hacia MILNET y ordenadores militares. En lugar de echarlo, registró cada pulsación en impresoras y sembró documentos falsos sobre un proyecto de defensa inventado para mantenerlo conectado el tiempo suficiente para rastrearlo: un honeypot temprano. El rastro terminó en Markus Hess, en Hannover, que pasaba lo que encontraba al KGB.
Su libro The Cuckoo's Egg (1989) fue de los primeros en explicar la seguridad de redes al gran público. En 1995 Stoll escribió, con la misma seguridad, que las compras y los periódicos en línea nunca triunfarían, una cita que internet se ha encargado de no dejarle olvidar.