CLABE
El número de cuenta bancaria estandarizado de México, de 18 dígitos, imprescindible para enviar dinero por SPEI.
Banco de México introdujo la Clave Bancaria Estandarizada a principios de la década de 2000, cuando cada banco del país todavía usaba su propio formato de cuenta, incompatible con los demás. La estructura es fija: tres dígitos para el banco, tres para la plaza donde se abrió la cuenta, once para el número de cuenta y un dígito de control al final. Ese dígito se calcula con un módulo 10 ponderado, multiplicando los dígitos por 3, 7 y 1 de forma alterna.
México no usa IBAN, así que la CLABE cumple esa función a nivel nacional: un número que identifica al banco y que puede validarse antes de que salga un solo peso. El código de plaza es un vestigio de la época en que las sucursales importaban más que hoy, pero sigue ahí porque nadie quiere renumerar todas las cuentas del país.