Cameron Lacroix
Estadounidense que, con 16 años, volcó en la red los contactos y fotos del teléfono de Paris Hilton en 2005, y que volvió a caer nueve años después.
Lacroix era un adolescente de Massachusetts cuando entró en la cuenta T-Mobile de Paris Hilton y publicó el contenido de su Sidekick: teléfonos de famosos, notas y fotos. El método tenía más de ingeniería social que de técnica: convencer al servicio de atención al cliente era más fácil que romper nada. El mismo círculo estaba detrás de una intrusión en el bróker de datos LexisNexis.
En 2005 fue condenado a once meses en un centro de menores. En 2014 lo condenaron de nuevo, esta vez a cuatro años de prisión, por entrar en sistemas de correo de la policía y robar datos de tarjetas. El caso reaparece cada vez que alguien señala lo débil que es restablecer contraseñas a través de un centro de llamadas, una debilidad que ha envejecido sorprendentemente bien.