Demandas de BusyBox
La serie de demandas por la GPL en EE. UU. entre 2007 y 2010 que convirtió una diminuta caja de herramientas embebida en el arma jurídica más usada del software libre.
BusyBox mete cientos de comandos Unix en un único binario pequeño, y por eso acaba en casi todos los routers, NAS y televisores inteligentes con Linux. Eso lo convertía en el caso de prueba ideal: los fabricantes lo copiaban, lo metían en el firmware y se olvidaban del código fuente. En 2007 el Software Freedom Law Center demandó en nombre de sus autores, Erik Andersen y Rob Landley, primero a Monsoon Multimedia y después, entre otros, a Verizon, que llegó a un acuerdo en 2008.
En 2009 la ofensiva se amplió a una docena de empresas a la vez, entre ellas Best Buy, Samsung y JVC. Westinghouse ni se presentó, perdió en rebeldía en 2010 y, además de la indemnización, el tribunal ordenó que sus existencias de televisores con el código se donaran a beneficencia. Landley acabó arrepintiéndose de todo y escribió Toybox con una licencia por la que no se puede demandar a nadie.