Brendan Eich
Escribió JavaScript en diez días en 1995 — un plazo que carga con la culpa de las rarezas del lenguaje desde hace treinta años.
A Eich lo contrataron en Netscape para incrustar Scheme en el navegador. La dirección quería en cambio algo parecido a Java, que estaba de moda, y el plazo era una semana laboral y poco más. El resultado fue una mezcla: las funciones de primera clase de Scheme, la herencia por prototipos de Self y la sintaxis de Java. El lenguaje se llamó primero Mocha, luego LiveScript, y se bautizó JavaScript por puro marketing.
Cofundó Mozilla y fue brevemente su director ejecutivo en 2014. Desde 2016 dirige el navegador Brave. Que un lenguaje escrito bajo la presión de menos de una semana se convirtiera en el lenguaje de programación más desplegado del mundo es el ejemplo más claro del sector de que la distribución le gana al diseño.