Ataque de inversión de bits
El atacante cambia bits del texto cifrado para modificar de forma predecible el texto plano, sin llegar a leerlo.
En un cifrado de flujo, o en modo CTR y OFB, invertir un bit del texto cifrado invierte el mismo bit del texto plano. La confidencialidad no lo impide. Un ejemplo clásico es WEP: RC4 cifraba los datos, pero la comprobación de integridad era un CRC-32, que es lineal y puede reajustarse tras una modificación. Borisov, Goldberg y Wagner demostraron en 2001 cómo explotarlo. La solución es un cifrado autenticado como AES-GCM, que verifica la integridad antes de descifrar nada.