Battle royale
Cien jugadores, un mapa que se encoge, un superviviente — el género que pasó de mod al formato más copiado de la industria en tres años.
La forma surgió en mods del simulador militar ARMA, donde Brendan Greene construyó una variante con equipamiento aleatorio y una zona que se contrae y fuerza los encuentros. La idea se volvió un juego independiente con PUBG en 2017, y ese mismo año Epic añadió un modo battle royale a Fortnite que enseguida se hizo más grande que todo lo demás.
El género también arrastra un modelo de negocio. Los juegos son gratuitos y ganan dinero con cosméticos y pases de temporada, lo que convierte el número de jugadores en producto y publicidad a la vez. Desde entonces el formato se ha copiado en casi todas las grandes sagas de disparos.