Cifrado afín
Cifrado de sustitución monoalfabético que transforma cada letra con la fórmula (a·x + b) mod 26.
Las letras se numeran del 0 al 25, se multiplican por a, se les suma b y se reducen módulo 26. Para poder descifrar, a no puede compartir factores con 26, lo que deja doce valores válidos y 312 claves en total: un espacio que un portátil recorre antes de que uno termine de parpadear.
Su interés es sobre todo genealógico: el cifrado César es el caso a = 1 y Atbash es a = b = 25. Sobrevive en los libros de texto como introducción amable al inverso modular. Como protección, cae ante el análisis de frecuencias o con solo dos pares de letras conocidos.